En todos los “te quieros” (los que digo y los que pienso)
habita agazapado el miedo a que se me escape ese momento…
y disparo desesperada un “te quiero” contra las sombras de esa certeza,
como si así pudiera impedir que girara la rueda del tiempo.

Yo quiero echar raíces en los momentos que compartimos,
me da igual que estén hechos de trozos de efímero presente,
echaremos entonces unas raíces efímeras de gran belleza,
como hace con sus flores el cerezo.

Con la esperanza de que cuando la materia nos separe
el recuerdo de esas raíces conviertan el último momento
en un “te quiero” eterno, por fin congelado en el tiempo,
donde ya sobre el verbo.

Estampación sobre papel Canson 300gr.