Desde que volví a vivir cerca del río estoy enamorada del vuelo de las garzas. Quería imitar con papel la belleza de su lento batir de alas, y diseñé este primer prototipo de garza voladora.

Como en otros trabajos, he empleado para la garza el papel artesanal de Sastres Paperers fabricado en el Molí de la Farga, el molino de papel de Banyoles.

Me inspira la conexión entre el papel y el agua, y disfruto dándole forma para que hable del vuelo de las garzas sobre el Pisuerga.