Kenojuak Ashevak es una artista inuit, cuyo trabajo conozco hace apenas un mes. La descubrí gracias a Joaquín Aragón que compartió conmigo un artículo aniversario de la muerte de Kenojuak.

Me cautivó su obra y su espíritu. Conecto profundamente con su modo de ver la vida salvaje, su modo de emplear el arte como altavoz del pensamiento y como un modo de sanar y amar la naturaleza que nos rodea.

Al poco tiempo se me presentó la oportunidad de participar en una nueva exposición colectiva en La Fontanería Crea, cuya temática es homenajear a artistas de referencia, no dudé en escogerla y hacerle un tributo o entablar un diálogo mediante estas dos obras.

Mi homenaje

Estas dos obras están inspiradas en mi entorno cotidiano y en mi modo de sentir lo que me rodea.

He querido hablar de los peces-pájaros, que bajan por nuestro río desde las montañas a las ciudades y habitan invisibles en la frontera de la realidad.

Y de los amaneceres de verano, donde el silencio se rompe primero con el canto del colirrojo y despierta en seguida a los gorriones que le acompañan con su piar, dando comienzo así un nuevo y ajetreado día.

He jugado con el color, el grabado en relieve y la transparencia de las tintas que, como si fueran velos, muestran capas de realidad.

Colirrojoamanecer

En verano, el canto del colirrojo rompe, primero y con suavidad, el silencio de la noche, y poco a poco comienzan a despertarse los gorriones y el resto de las pequeñas aves, para unirse con su piar.

Estarcido con plantillas recortadas.
Gouache sobre papel Canson

Pezpájaro

La frontera entre la pluma y la escama de los peces pájaro que bajan por el río desde las montañas.

Grabado en relieve
Impresión con prensa manual
sobre papel artesanal Aquari
100% algodón de Sastres Paperes.

KENOJUAK ASHEVAK. Apuntes sobre ella.

Apuntes de su biografía

Nació en 1927 en Ikirisaq en la costa sur de la isla de Baffin, Nunavut. Sus primeros años creció en la vida tradicional de una familia de cazadores, moviéndose de un campamento a otro.

Calentándose junto al fuego dentro del iglú, jugando con las sombras que se proyectaban. Hablando de la caza, de los animales que compartían con ellos aquel lugar. Su padre era cazador y chamán. A temprana edad fue testigo del choque entre el chamanismo y el cristianismo en el Ártico, razón de la muerte de su padre.

Aprendió las artes tradicionales de su pueblo y la costura de manos de su abuela materna.

Comenzó a dibujar y tallar a los 20 años, y su primer acercamiento a conocimientos artísticos fue durante su estancia en el hospital de Quebec mientras estaba enferma de tuberculosis 1952-1955.

Después cuando regresó a la isla de Baffin, se estableció en Kinngait, en el asentamiento de Cape Dorset, con su marido Johnniebo Ashevak y sus hijos. Con Johnniebo Ashevak compartía su amor por el arte y este apoyó y alentó su talento artístico durante toda su vida.

En Kinngait desde mediados de los 50 se estaba estableciendo un estudio promovido por el funcionario y promotor de arte James Houston, para alentar a los artistas inuit a hacer tallas, impresiones y dibujos para vender en el sur. Kenojuak conoció allí al matrimonio Houston, y empezó a experimentar con las herramientas de dibujo que la señora Houston le prestó.

En 1959 los Inuit de Kinngait formaron la West Baffin Eskimo Coop. y los diseños de Kenojuak estuvieron presentes desde sus primeras colecciones, y experimentó infatigablemente con nuevas técnicas el resto de su vida.

Kenojuak es conocida por su interpretación de pájaros, usaba sus formas para explorar la línea y el color y las bases de sus diseños fantásticos.

Sus obras y grabados fueron rápidamente apreciados y finalmente reconocidos internacionalmente en los años 60. Algunos de sus diseños se usaron para sellos postales y monedas canadienses, y en 2004 diseñó la vidriera de la Capilla John Bell en Ontario.

A lo largo de su vida recibió también varios premios y honores. Su exitosa y prolífica forma de hacer arte le permitió mantener a su familia y a su comunidad, algo que ella valoraba por encima de todo lo demás.

Estuvo creando nuevos diseños y trabajando en nuevas obras hasta su muerte en 2013 con 85 años.

Fuentes

Frases de ella y sus amigos artistas

PROCESO CREATIVO

Transfería sus considerables habilidades para el bordado y la costura al papel. Kenojuak habitualmente presentaba esquemas de color para sus dibujos, pero no decidía las formas por adelantado. Dejaba que el lápiz la llevara a donde debía, y corregía los errores a medida que avanzaba. Durante más de cinco décadas de trabajo, su lápiz continuó llevándola a nuevas y misteriosas maravillas.

-Taqralik Partridge-

 

La gente a menudo trata el arte como si fuera diferente de cualquier otra profesión y me pregunta: “¿Por qué quieres seguir haciendo esto?” Este es mi trabajo y mi amor. No puedo imaginarme una vida sin hacer esto.

-Kenojuak Ashevak, Inuit Art Quarterly-

 

“He sacado esto de mis pensamientos, de mi imaginación, yo me concentro en ponerlos en el papel de un modo que sea agradable para mis ojos, mi sentido de la forma y del color”.

-Kenojuak Ashevak-

 

“¿Por qué dibujé esto? No lo sé. Mi marido dice que los espíritus debieron susurrármelo”.

-Kenojuak Ashevak-

 

IMAGINARIO

“No hay una palabra para arte en el idioma inuit. Decimos que es trasferir algo de la realidad a la irrealidad. Yo soy un búho, y soy un búho feliz. Me gusta hacer felices a los demás, yo soy la luz de la felicidad y soy un búho danzarín.”

-Kenojuak Ashevak-

 

Los colores, animales, bordados y palabras llenaron la visión de Kenojuak desde temprana edad.

-Laakkuluk Williamson Bathory-

 

FAMILIA Y COMUNIDAD

Kenojuak fue madre de muchos hijos, emergió y resurgió de la muerte y la enfermedad muchas veces. La vida de Kenojuak fue resiliente. Ella usaba el arte para sanar, para expresar, para amar el mundo que la rodeaba.

-Laakkuluk Williamson Bathory-

 

“Cuando empezaba a dibujar líneas sobre el papel, mi amor, Johnniebo me sonreía y me decía “uumaan” (expresión afectuosa entre esposos inuit). Supe que dentro de su corazón él estaba emocionado sabiendo, que estaba dando lo mejor de mí para decir algo en un trozo de papel que trajera comida a la familia.”

-Kenojuak Ashevak, Inuit Art Quarterly-

 

Aquí, en verano, estás fuera casi todo el tiempo y ves a los pájaros, lo cual es muy especial. Muchas generaciones del mismo pájaro vienen cada año y son vistas por muchas generaciones de inuits.

-Koomuatuk Curley-

 

La razón principal por la que creo obras es por mis hijos. Nunca estuve realmente preocupada por el bienestar de mi familia hasta que mi marido Johnniebo murió. Mientras estaba vivo, él asumía esa responsabilidad. Ahora que se ha ido, yo tengo otro esposo, pero yo soy la que realmente cuida de la familia más que mi marido, aunque él me apoye.

Ahora cuando creo algo, lo que hago es tratar de sostener a diferentes miembros de mi familia, quiero que continúen teniendo una buena vida, aunque no haya un hombre cazando para mantener a la familia. Esa es la razón principal por la que creo cosas.

-Kenojuak Ashevak-