Vi su actuación en el Teatro Calderón de Valladolid hace unos años, junto con más artistas del Taiko. Retumbaban los Taikos en el teatro y ella con esa vitalidad y esa sonrisa contagiaba a los presentes con su entusiasmo.

Comencé a seguir sus pasos en las redes a raíz de aquella actuación. La pasión con la que se entrega a su arte me inspira a hacer lo propio con mi arte en particular, y por eso y por tantas cosas quise sacarla de mis lápices y acuarelas en agradecimiento a su dedicación, su trabajo y su alegría.

Sólo quien intenta vivir de su arte hoy en día sabe el salto de fé que supone, el esfuerzo que hay detrás, y pocas veces se sabe esto, porque parece que todo tiene que ser “fácil”, que todo tiene que ser “rápido”, sin darnos cuenta de que el proceso que hay detrás, es lo realmente valioso. Por eso quiero honrar ese proceso con este dibujo como un modo de recordarlo, dignificarlo, representando en color el entusiasmo de Ella según yo la veo.

Si apostamos por nosotros mismos, animamos a los demás a hacer lo mismo y nos entreguemos a ello, quien sabe, puede que algún día lleguemos a habitar un mundo más libre y más atento.

No dejéis de visitar su web: www.isabelromeotaiko.com y seguir sus pasos y su entusiasmo por donde quiera que va.

Espero que un día pronto podamos disfrutar de uno de sus talleres de iniciación al Taiko en Valladolid.

Gracias Isabel <3