Una tarde observé un color distinto en mi mente. Me agarré a su lomo y dejé que me sacara de un pozo en el que sólo estaba yo y mis más paralizantes pensamientos. Esa tarde pude observar los primeros Pensamonstruos. Darme cuenta de que aparecían siempre que tenía que confiar, apostar, arriesgar, vivir entregando. Con este dibujo, en 2014, empezó el concepto de los Pensamonstruos®.

Los represento como monstruos, porque son pensamientos neutros que yo convertí en monstruos, los deformé y distorsioné hasta que tomaron forma y se acomodaron en los recovecos de mi mente.